Cómo definir el alcance y los objetivos de un proyecto de transformación

16 oct 2026

“Las compañías que no se transformen de alguna manera corren el riesgo de volverse temerariamente conservadoras”

Las iniciativas deben implementarse con un enfoque centrado en el cliente y basarse en cambios concretos en los procesos

ANÁLISIS EN PROFUNDIDAD
Por Ian Murrin, Rajesh Jethwa y Mike Wright

Definir el alcance y los objetivos de un proyecto de transformación es sumamente complejo. Hay que encontrar un equilibrio entre la ambición y la prudencia: establecer metas demasiado ambiciosas puede hacer que no se alcancen los resultados esperados y que el proyecto se perciba como un fracaso; por el contrario, plantear objetivos excesivamente conservadores, aunque se alcancen, puede limitar el impacto de la iniciativa y comprometer la transformación de la organización. Como dijo Miguel Ángel, “el peligro para la mayoría de nosotros no reside en fijarnos metas demasiado altas y no alcanzarlas, sino en que sean demasiado bajas y lograrlas”. Este equilibrio debe tener en cuenta la cultura y las capacidades de la empresa. En el ámbito de la planificación no existen verdades absolutas: lo que para una empresa es revolucionario, para otra puede ser prudente.

Cuando el presidente John F. Kennedy pronunció su famoso discurso de 1962 en la Universidad Rice, planteó un objetivo ambicioso: “Hemos decidido ir a la Luna en esta década y emprender otros grandes desafíos, no porque sean fáciles, sino precisamente porque son difíciles”.

No iterar o evolucionar representa el mayor nivel de riesgo que puede asumir una organización

Es importante entender que la decisión de no iterar ni evolucionar representa el mayor nivel de riesgo que puede asumir una organización. El ritmo del cambio se ha acelerado considerablemente desde la época de Miguel Ángel, y optar por la inacción conlleva un precio muy alto. Las compañías que no se transformen de alguna manera corren el riesgo de volverse “temerariamente conservadoras”, lo que genera consecuencias tanto implícitas como explícitas. Implementar cambios significativos periódicamente es vital.

Al definir el alcance y los objetivos del cambio, se deben abordar seis áreas clave que están relacionadas con los procesos de modernización tecnológica:

Alineación estratégica

Las transformaciones deben estar vinculadas a la estrategia empresarial general de la organización, y sus líneas de acción deben expresarse en términos tangibles que la reflejen y la impulsen. ¿Está la compañía preparada para emprender un nuevo proceso de cambio, teniendo en cuenta las prioridades contrapuestas que existen en todos los niveles? ¿Qué compromisos está dispuesta a asumir? ¿Está la estrategia lo suficientemente definida y consolidada como para definir el rumbo?

Visibilidad y responsabilidad personal

Dependiendo de la magnitud del cambio que se busca, la alta dirección, incluido el director ejecutivo, debe respaldar personalmente y de manera visible los objetivos y el alcance de la transformación. Por ejemplo, aunque se estima que la llegada del ser humano a la Luna fue posible gracias a la participación de 400.000 personas, el discurso de Kennedy tuvo una gran influencia en los esfuerzos de Estados Unidos.

Objetivos centrados en el cliente

Las iniciativas deben implementarse desde una perspectiva centrada en el cliente y basarse, preferiblemente, en aspectos específicos de los procesos y los datos que permitan mejorar su experiencia. Si se prevén cambios relevantes en la plataforma tecnológica, estos deben definirse en función del valor empresarial que generan, y no por las modificaciones técnicas en sí mismas.

Los hitos deben evaluarse a partir de datos observables y no de percepciones subjetivas

Representación integral de las partes interesadas

Es fundamental garantizar una representación amplia y diversa en las estructuras de supervisión y gobernanza. No obstante, esto puede generar inquietudes, ya que, cuantas más partes interesadas externas participen, mayor será el riesgo percibido. En realidad, la inclusión de stakeholders externos contribuye a garantizar una gobernanza íntegra y centrada en la experiencia del cliente. Proveedores, reguladores y grupos de defensa de los consumidores pueden desempeñar un papel importante.

Establecer metas claras

Evalúe cuidadosamente la cantidad de objetivos y su alcance, porque resulta fácil sobrecargar una iniciativa con metas que no son prioritarias. Kennedy resumió el propósito del programa espacial Apolo, que se extendería durante varios años, en una sola frase clara y precisa: enviar a un estadounidense a la Luna y traerlo de vuelta sano y salvo antes de que terminara la década. Era una meta concreta, ambiciosa y con un plazo definido.

Actuar con base en datos observables

Todos los proyectos y programas requieren hitos y puntos de control que permitan seguir el rumbo establecido, así como una comunicación periódica sobre los avances realizados. Incluso las “malas” noticias sobre errores o contratiempos pueden interpretarse como “positivas” gracias a las lecciones aprendidas y las oportunidades de mejora que ofrecen. Sin embargo, es fundamental no evaluar el progreso a partir de opiniones. Siempre que sea posible, los hitos deben evaluarse con base en datos observables y no en percepciones subjetivas.

  

“Transform!: The 14 Behaviors Driving Successful Digital Transformation in the Age of Gen AI“, de Ian Murrin, Rajesh Jethwa y Mike Wright

Extracto editado de Transform!: The 14 Behaviors Driving Successful Digital Transformation in the Age of Gen AI, Ian Murrin, Rajesh Jethwa, Mike Wright (2025). Copyright John Wiley & Sons, Inc. Todos los derechos reservados. Reimpreso con permiso de Wiley. Transform! está disponible para su compra en formato de tapa dura y en formato electrónico en librerías y plataformas de comercialización de ebooks. El audiolibro estará disponible a partir del 29 de octubre de 2026.

  

Ian Murrin, líder tecnológico y emprendedor con una amplia trayectoria en la creación, el crecimiento y la venta de empresas de alto impacto IAN MURRIN
Líder tecnológico y emprendedor con una amplia trayectoria en la creación, crecimiento y venta de empresas de alto impacto. A lo largo de más de 30 años, ha liderado programas de transformación tecnológica para más de 130 de las principales instituciones financieras, fondos de inversión de cobertura, compañías energéticas y empresas comercializadoras de materias primas del mundo, entre ellas Shell, BP, Glencore, Anglo American, Deutsche Bank, Nomura y Morgan Stanley. En 2000, fundó Digiterre con el objetivo de cerrar la brecha entre la ambición empresarial y la ejecución tecnológica.
Rajesh Jethwa, Chief Technology Officer galardonado en múltiples ocasiones, ofrece soluciones a la medida para empresas de alcance global RAJESH JETHWA
Chief Technology Officer galardonado en múltiples ocasiones, ofrece soluciones personalizadas a empresas de alcance global. Comenzó su carrera en Lloyds Banking Group, donde lideró el área tecnológica de front office para divisas, mercados monetarios y pagos internacionales, donde desarrolló y gestionó plataformas durante 10 años. Como CTO de Digiterre, asesora a empresas de servicios financieros, energía y comercio de materias primas. Graduado en Ciencias de la Computación por la University College London, es miembro de la British Computing Society.
Mike Wright, directivo tecnológico especializado en innovación y transformación empresarial MIKE WRIGHT
Directivo tecnológico especializado en innovación y evolución empresarial. Ha ejercido como Chief Information Officer en organizaciones como McKinsey & Company, Willis Towers Watson, Man Group y Fidelity International. Ha liderado importantes transformaciones digitales y proyectos pioneros en metodologías agile, colaborando estrechamente con Digiterre en iniciativas de innovación. Reconocido en dos ocasiones como uno de los mejores CIO del Reino Unido, es director asociado no ejecutivo del Disclosure and Barring Service británico y licenciado en Bioquímica por la Universidad de Oxford.