Mercancías almacenadas en un almacén

Almacenaje industrial: cómo organizar las mercancías

01 julio 2019

No siempre es fácil poner en práctica esta tarea, especialmente si no sabes por dónde empezar y, aun así, es imprescindible hacerlo. De hecho, si consigues un almacenaje industrial óptimo, todo el funcionamiento del almacén mejorará, la logística será más fluida y la manipulación, más fácil.

Determina las características de cada una de sus referencias

Antes incluso de empezar a organizar las mercancías o productos, es necesario clasificarlos del siguiente modo:

  • Naturaleza: ¿es un producto gaseoso, sólido o líquido?
  • Embalaje: ¿cómo están envasadas las referencias? ¿Se colocan en una estiba, estantería, bidón, armario de almacenaje o tonel?
  • Características: ¿qué dimensión, peso y volumen tienen las mercancías?
  • Condiciones ambientales: algunas mercancías son más sensibles que otras al calor, la humedad, la vibración o la luz.

Estos elementos permiten hacerse una idea sobre cómo organizar las mercancías de la mejor manera posible. De hecho, las mercancías líquidas de gran peso y sin envasar no requieren el mismo método de almacenamiento que las mercancías sensibles a la intemperie, por ejemplo.

Elije un sistema o solución de almacenaje

Una vez determinadas todas las características de las referencias almacenadas, ya puedes pasar al siguiente paso y elegir la solución de almacenaje en función de tus necesidades. Es fundamental elegir material de almacenamiento de calidad que dure lo suficiente para que la inversión sea rentable.

Para ello, conviene tener en cuenta los siguientes elementos:

  • La rotación de las referencias: de hecho, si por ejemplo tus referencias tienen una tasa de rotación baja, sería más apropiado optar por un sistema de almacenaje como la paletización compacta.
  • Su caducidad: la paletización dinámica suele ser el método que mejor conviene a aquellas empresas que almacenan productos alimenticios.
  • El tipo de almacén: ¿es un almacén frigorífico, tradicional o una mensajería?
  • Tus objetivos: si estás pensando en automatizar o no el almacén, compara todos los pros y contras de los métodos de almacenaje automatizado.

Para elegir la solución de almacenaje adecuada, es fundamental definir todos estos elementos. Esto conseguirá mantener la seguridad y el buen funcionamiento de la organización.

Mercancías almacenadas en estanterías
Mercancías almacenadas en estanterías

Incluye referencias en las estanterías, contenedores, etc.

Cada uno de estos elementos es una parte integral del almacén, por lo que deberían tener referencias o identificaciones antes de cualquier otro proceso de almacenaje.

Este sistema es imprescindible para garantizar un seguimiento del material adecuado y no solo de las mercancías.

De este modo, puedes incluir referencias en el equipo separándolo en diferentes categorías, como estanterías, contenedores, montacargas, etc.

Para realizar un correcto seguimiento del material del almacén y, por tanto de su mantenimiento, es imprescindible cumplir con este punto.

Realiza un mantenimiento con regularidad

Para que la bodega esté siempre perfectamente ordenada, es necesario que programes sesiones de control y de mantenimiento periódicamente de tus soluciones de almacenaje.

El mantenimiento del material te ayudará a mantener las mercancías en buenas condiciones de almacenamiento y evitar así averías y accidentes.

Revisa periódicamente los procesos de almacenamiento

Los pasos anteriores son un ciclo sin fin: de hecho, deberás empezar de nuevo periódicamente todo el proceso. El objetivo de esto último es garantizar la eficacia, productividad y optimización de la organización.

En caso de que tu empresa haya detectado la necesidad de revisar el diseño del almacén, será todavía más imprescindible, si cabe, volver a empezar todo el proceso de almacenaje industrial.

Como sabes, para trabajar en logística, las palabras clave son «almacenaje» y «organización». Sin organización, las empresas pierden dinero, tiempo, disminuyen la seguridad de sus establecimientos, aumentan los daños y se exponen, por consiguiente, a la posibilidad de no satisfacer a sus clientes.