25 consejos para aumentar la seguridad en tu almacén

29 octubre 2021

Seguir una serie de consejos de seguridad en el almacén resulta clave para proteger la integridad física de los operarios, asegurar la preservación de la mercancía almacenada y garantizar el correcto funcionamiento de los sistemas de almacenaje y transporte.

Tener presentes estas recomendaciones no solo favorece un entorno seguro, sino que incrementa la productividad en el almacén al asegurar unas condiciones operativas óptimas para el desarrollo de las distintas actividades.

Los principales peligros asociados a la actividad logística son los siguientes:

  • Desprendimiento de mercancía desde las estanterías como consecuencia de un mal apilamiento de la carga almacenada, impactos contra la estructura de la estantería, etc.
  • Accidentes generados por caídas, deslizamientos, golpes, cortes, atrapamientos o colisiones derivados de la circulación por el almacén o de la manipulación de máquinas, herramientas o equipos de manutención.
  • Incendios generados por la combustión incontrolada de sustancias inflamables, la acumulación de vapores o terremotos, electrocuciones o quemaduras causadas por deficiencias de la instalación eléctrica, etc.

En este artículo repasamos 25 consejos de seguridad para el almacén y explicamos cómo aplicarlos.

La instalación de sistemas contraincendios es un consejo de seguridad clave para cualquier almacén
La instalación de sistemas contraincendios es un consejo de seguridad clave para cualquier almacén

Consejos para favorecer un entorno seguro en un almacén

Para comenzar, ofrecemos una serie de consejos que contribuyen a reducir significativamente el riesgo de caída o derrumbe de mercancías desde las estanterías:

1) Cumplir con la inspección técnica anual de los sistemas de almacenaje. La norma UNE-EN 15635 obliga al propietario del almacén a realizar anualmente una Inspección Técnica de Estanterías (ITE) por parte de técnicos cualificados que evalúen el estado de todos los elementos de la instalación.

2) Respetar capacidades y medidas máximas de las estanterías. Cada sistema de almacenaje está diseñado para soportar unos pesos máximos y una mercancía con unas dimensiones determinadas.

3) No realizar modificaciones sin consultar con el proveedor. Las estanterías han sido configuradas por un equipo de profesionales que han tenido en cuenta todos los detalles técnicos para garantizar la seguridad. Por ese motivo, es totalmente desaconsejable que se efectúen modificaciones sin antes consultar con el proveedor.

4) Leer y tener en cuenta la placa de características. Este elemento, suministrado por el proveedor, recoge las especificaciones técnicas de la instalación. La placa tiene que estar colocada en un lugar claramente visible y ser inspeccionada de forma periódica para comprobar que la información que contiene se corresponde con la instalación real.

5) Inspeccionar el estado de las estibas. Este procedimiento se puede hacer de forma automática mediante un puesto de inspección de entrada (PIE), a fin de garantizar que tanto la mercancía como las estibas son aptos para circular por la instalación y no provocarán ningún tipo de accidente.

6) Cargar las estibas adecuadamente. Para evitar desplomes de la mercancía y garantizar la estabilidad del conjunto es fundamental llevar a cabo una correcta carga de las estibas.

7) Instalar protecciones en las estanterías. Existen diferentes protecciones para estanterías destinadas a absorber distintos tipos de impactos y preservar la integridad de la estructura que sostiene las cargas. Las protecciones laterales resguardan la parte inferior lateral de las estanterías, mientras que las protecciones de puntales y bastidores están ancladas al suelo y recubren el puntal de la estantería.

8) Colocar mallas anticaídas. Se ubican en la parte trasera de las estanterías, que coincide con la zona de trabajo o de paso, para evitar la caída accidental de mercancías. También es preciso instalarlas en la parte inferior de los pasos de seguridad. 

Por otra parte, es fundamental seguir una serie de recomendaciones para reducir al máximo los peligros asociados a la circulación por el almacén o al manejo de distintos equipos y máquinas:

9) Usar los EPI adecuados. La utilización de los EPI en el almacén protege al operario de aquellos riesgos que puedan amenazar su salud en el trabajo. Los equipos de protección individual más habituales son: cascos, guantes, gafas, calzado y orejeras o tapones.

10) Iluminar correctamente el almacén. Con un almacén bien iluminado es más difícil que se produzcan accidentes. La visibilidad de todos los elementos que participan en un almacén es fundamental para garantizar la seguridad de los operarios y las estanterías. 

11) Utilizar cerramientos de seguridad. Se colocan en el perímetro de un almacén automático o zona donde opera un robot a fin de proteger a los trabajadores de posibles materiales desprendidos. Los cerramientos industriales, a su vez, crean un espacio protegido con acceso restringido. 

12) Instalar espejos en cruces y pasillos. Aumentan la visibilidad y evitan que existan ángulos muertos en los pasillos y cruces por donde circulan los montacargas y el resto de equipos de manutención.

13) Habilitar pasos de seguridad. Cruzan transversalmente los pasillos de almacenaje de las estanterías y actúan como salidas de emergencia. Resultan indispensables cuando los pasillos de almacenaje son muy largos.

14) Señalizar el almacén correctamente. El objetivo es informar a los operarios sobre posibles riesgos a fin de identificar zonas de acceso restringido, áreas en las que operan montacargas o espacios donde se preparan y acondicionan los pedidos. La señalización del almacén se lleva a cabo mediante paneles con colores y formas geométricas.

15) Operar los equipos de manutención con precaución. Los operarios deben ser muy cautos cuando manejan los montacargas por el almacén a fin de evitar impactos contra otros trabajadores, estanterías u otros equipos de manutención. 

Asimismo, no se deben dejar de lado otros consejos de seguridad para el almacén, de carácter más general pero igualmente relevantes, que abarcan desde el mantenimiento preventivo de máquinas y equipos hasta la capacitación del personal y la adecuada higiene de las instalaciones:

16) Instalar sistemas contraincendios. Existen diferentes sistemas contraincendios fundamentales en todo almacén: manuales (extintores o mangueras), de alarma y detección automática (detectores de humo), de control o extinción automática de incendios (rociadores automáticos) o de control de temperatura y evacuación de humos.

17) Realizar mantenimientos periódicos de la maquinaria. La implementación de un plan de mantenimiento preventivo industrial, un conjunto de acciones que se efectúan para compensar el desgaste por el uso de los equipos y sistemas de almacenaje y así evitar averías, es esencial para aumentar el rendimiento de las máquinas y mejorar la seguridad de la instalación.

18) Asegurar el orden y la limpieza de las instalaciones. Un almacén ordenado y limpio reduce el riesgo de accidentes y favorece la productividad. La limpieza industrial de almacenes es importante para mantener un orden en los espacios de trabajo y manipulación de mercancía, así como para garantizar la correcta higiene de suelos, techos, paredes, estanterías, canalizaciones, luces y maquinaria.

19) Implementar estaciones de trabajo ergonómicas. Los puestos de picking deben asegurar una preparación de pedidos eficiente a la par que segura, ágil y cómoda para el operario. Por ese motivo, es recurrente el uso de brazos hidráulicos para manejar cargas pesadas o mesas con ajuste en altura con el propósito de favorecer un picking ergonómico. 

20) Formar a los trabajadores adecuadamente. Los operarios deben estar debidamente formados en el buen uso de los equipos. Por ejemplo, en materia de software, Mecalux ofrece un servicio de formación que ayuda a los operarios a hacer uso adecuado de Easy WMS y sus herramientas de diseño y configuración, así como del resto de productos de Mecalux.

Los transportadores minimizan el riesgo de accidentes y aseguran unas labores de picking más ergonómicas
Los transportadores minimizan el riesgo de accidentes y aseguran unas labores de picking más ergonómicas

Por último, también resulta aconsejable automatizar distintos procesos y operativas, ya que se incrementan de forma notable los niveles de seguridad con los que se ejecutan buena parte de las tareas que tienen lugar en el almacén:

21) Utilizar sistemas de transporte automáticos. El riesgo de accidentes en el almacén aumenta cuando mayor es el volumen de desplazamientos mediante equipos de manutención conducidos por operarios. Para disminuir el número de movimientos, se pueden implementar sistemas de transporte automáticos para trasladar mercancías entre distintos puntos de la instalación, como transportadoresAGV robots móviles.

22) Automatizar el movimiento de mercancía en el interior de las estanterías. Utilizar sistemas de almacenaje automáticos, como los transelevadores para estibas, los miniloads o el sistema Pallet Shuttle, también limita de forma significativa los movimientos de montacargas y transpaletas dentro del almacén.

23) Emplear sensores de seguridad. Se encargan de detectar cualquier elemento que interfiera el movimiento de un equipo automático a fin de detener el sistema y evitar cualquier accidente. Uno de los dispositivos más útiles son los sensores instalados en múltiples sistemas automáticos como los distintos tipos de transelevadores o las estanterías móviles para moviracks.

24) Automatizar rutas de picking. Implementar un software de gestión de bodegas permite optimizar los recorridos de los operarios a la hora de preparar los pedidos. De ese modo, el almacén está menos transitado y se reduce el riesgo de accidentes. 

25) Automatizar almacenes frigoríficos. La automatización de almacenes frigoríficos ayuda a proteger a los operarios, ya que evita que tengan que someterse a una exposición excesiva al frío.

El camino hacia un almacén completamente seguro

Siguiendo estos 25 consejos de seguridad en tu almacén conseguirás reforzar la seguridad de tus operarios, de los productos y de los sistemas de transporte y almacenaje, lo que además contribuirá a incrementar la productividad de tu empresa. 

Un almacén seguro es sinónimo de eficiencia logística. Con él, es más fácil disponer de una cadena de suministro competitiva, al mismo tiempo que se reducen errores, sobrecostos y un sinfín de casuísticas que son perjudiciales para la compañía. 

¿Quieres conseguir un almacén a prueba de riesgos? Ponte en contacto con nosotros y uno de nuestros especialistas analizará tu caso y te ofrecerá una solución adaptada a tus necesidades.