‘Just‑in‑time’ (JIT): qué es y cómo aplicarlo en el inventario
El método just-in-time (justo a tiempo) se ha consolidado como una estrategia que optimiza el abastecimiento y reduce el inventario sin comprometer la continuidad de las operaciones. La volatilidad de la demanda, el aumento de los costos y la necesidad de responder con rapidez a los clientes han llevado a numerosas empresas a modificar la forma en que gestionan su inventario.
En este artículo descubriremos cómo disponer de un inventario just-in-time, sus ventajas y desventajas, en qué sectores se aplica y su papel en la gestión de inventarios.
¿Qué es el método ‘just-in-time’ (JIT)?
La definición de just-in-time describe esta filosofía organizativa como un método de gestión de inventario que se basa en que los suministros lleguen cuando se necesitan. También conocida como justo a tiempo o JIT, busca mejorar la eficiencia y minimizar los costos al restringir o incluso eliminar el almacenamiento de grandes cantidades de materias primas, componentes o productos terminados. Para ello, sincroniza el abastecimiento, la producción y la demanda, de modo que cada recurso esté disponible cuando se vaya a utilizar. En la práctica, esta estrategia solo resulta eficaz cuando existe un pronóstico confiable de la demanda y los procesos de abastecimiento, producción y distribución están coordinados, de modo que los materiales lleguen en el momento necesario.
A diferencia del modelo just-in-case (JIC), en el que las empresas mantienen un stock de seguridad para hacer frente a retrasos en el suministro o a fluctuaciones de la demanda, el sistema JIT prioriza la reducción de los niveles de inventario y la optimización de los recursos disponibles.
El origen del método just-in-time se halla en el Toyota Production System. Sus principios fueron desarrollados por el ingeniero Taiichi Ohno como uno de los pilares de este modelo de producción, junto con el concepto jidoka. Posteriormente, Eiji Toyoda impulsó su implementación en Toyota, contribuyendo a su difusión.
Ventajas y desventajas del ‘just-in-time’
La implementación del sistema just-in-time puede aportar diversos beneficios a la gestión de la cadena de suministro, aunque también exige una gran coordinación entre todos los procesos para evitar novedades en el abastecimiento. Entre sus principales ventajas se encuentran:
- Disminuyen las pérdidas por obsolescencia y deterioro del inventario, ya que solo se compran los materiales imprescindibles para cubrir la demanda del momento.
- Al ser más flexible, el sistema JIT permite a las empresas cambiar los planes de producción con agilidad, lo que les permite responder mejor a las necesidades de sus clientes.
- Bajan los costos derivados de almacenar grandes volúmenes de inventario.
No obstante, cabe destacar que el sistema justo a tiempo también comporta algunas desventajas:
- Aumenta el riesgo de quiebre de stock en caso de problemas como retrasos o imprevistos, lo que podría afectar los beneficios potenciales.
- Eleva la dependencia de los proveedores, ya que, si estos no cumplen con los tiempos y las condiciones de entrega acordados, la producción podría llegar a detenerse.
- La gestión se vuelve más compleja y se requiere una mayor coordinación entre los actores involucrados.
En definitiva, el método just-in-time puede mejorar la eficiencia, pero su éxito depende de una planificación rigurosa y de una cadena de suministro bien coordinada.
Áreas donde se aplica el JIT
Si bien el método just-in-time nació en la industria manufacturera, se aplica en numerosos sectores. Estos son algunos de los más habituales:
Logística y cadena de suministro
La gestión de inventarios es uno de los procesos que más se beneficia de la aplicación del método just-in-time. En logística, esta estrategia está orientada a mantener los niveles de stock ajustados a las necesidades operativas, optimizar el abastecimiento y coordinar el flujo de materiales para que los productos estén disponibles en el momento en que se necesitan.
Producción
El sistema JIT se utiliza, especialmente, en la fabricación de productos con numerosos componentes, como automóviles, aeronaves o maquinaria industrial. Esto se debe a que, al estar compuestos por decenas de componentes diferentes, su almacenamiento resulta complejo. Por ello, los proveedores suelen ubicarse cerca de sus clientes, lo que facilita la coordinación y las entregas.
Transporte, distribución y última milla
Las compañías de transporte y distribución aplican los principios del just-in-time para coordinar la recolección, distribución y entrega de mercancías en el menor tiempo posible. De esta manera, pueden responder con rapidez a la demanda y reducir los tiempos de espera, mejorando el nivel de servicio.
Construcción
El método JIT es útil para programar la llegada de materiales y equipos a medida que avanzan las fases de las obras. Así, se evita la acumulación de suministros, se optimiza el espacio disponible y se reducen los costos asociados al almacenamiento.
El ‘just-in-time’ en la gestión de inventarios
La gestión del stock es uno de los procesos que más se benefician del uso del método just-in-time. En la logística moderna, el JIT en la bodega se apoya en avances tecnológicos como los sistemas WMS para logística de almacenes y los sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP), que coordinan los flujos de materiales e información requeridos para sincronizar el abastecimiento con la demanda y mantener un control preciso del inventario.
El sistema para logística de almacenes Easy WMS de Mecalux facilita la aplicación del JIT al ofrecer visibilidad del inventario en tiempo real y organizar las operaciones de recepción, almacenamiento y despacho. Además, su integración con el ERP permite mantener actualizada la información de stock y sincronizar la ubicación de las mercancías con los flujos de actividad de las empresas.
Como complemento a esta estrategia, algunas organizaciones usan el punto de pedido o reorder point (ROP) para calcular el momento en que debe iniciarse el reabastecimiento de un artículo. Esta técnica optimiza los niveles de inventario y minimiza el riesgo de quiebres de stock.
Ejemplos de ‘just-in-time’
Los principios just-in-time pueden aplicarse en distintos entornos industriales y logísticos mediante tecnologías que optimizan el control del inventario y sincronizan los flujos de materiales. Un ejemplo es el fabricante de mobiliario de oficina Forma 5, que utiliza Easy WMS para gestionar el abastecimiento y el stock. Esto garantiza un suministro eficiente de los componentes en todo momento.
Otra empresa que emplea el software de Mecalux es Dexel, una de las filiales de Sika France. En su sede de Salles-du-Gardon, Easy WMS coordina el suministro justo a tiempo de materias primas a las líneas de producción para cumplir con las necesidades de fabricación. Asimismo, soluciones como los almacenes automatizados también pueden contribuir a optimizar procesos relacionados con este modelo. Es el caso del fabricante español de transformadores eléctricos IMEFY, que incorporó un almacén automatizado autoportante para mejorar la disponibilidad de los componentes y ampliar la capacidad productiva de transformadores de distribución para sus clientes. Estos ejemplos ilustran cómo la digitalización y automatización de la bodega pueden favorecer aspectos relacionados con el método just-in-time, como la sincronización entre abastecimiento y producción.
Aplicar el sistema JIT con éxito
El método just-in-time puede ayudar a las empresas a reducir sus niveles de inventario y a mejorar su eficiencia operativa, pero no existe una fórmula universal para implementarlo. Antes de adoptarlo, conviene contar con herramientas que proporcionen información actualizada y faciliten la coordinación entre la bodega, la producción y el abastecimiento:
- Hay que evaluar la cadena de suministro para comprobar su flexibilidad ante los cambios de la demanda sin incurrir en un exceso de stock de seguridad.
- Es preferible revisar la confiabilidad de los proveedores para garantizar los plazos de entrega.
- El método debe ponerse en marcha de manera progresiva para identificar posibles novedades y ajustar la estrategia antes de extenderla.
- Resulta imprescindible digitalizar la gestión de la bodega para mantener un control riguroso del inventario.
5 preguntas frecuentes sobre el 'just-in-time'
¿Cuál es el significado de JIT?
JIT corresponde a las siglas de just-in-time (justo a tiempo), un método de organización de la producción y la gestión de inventario que dispone de los materiales necesarios solo cuando van a utilizarse. Tiene como objetivo evitar el exceso de inventario y mejorar la eficiencia de la cadena de suministro.
¿Quién inventó el ‘just-in-time’?
El método just-in-time nació en Toyota durante el desarrollo del Toyota Production System. Taiichi Ohno sentó sus bases y Eiji Toyoda promovió su implementación para optimizar la producción y reducir el inventario.
¿Cómo interviene el JIT en la bodega?
El just-in-time contribuye a mantener niveles de inventario ajustados al sincronizar el abastecimiento con la demanda. Para ello, las empresas recurren a herramientas como los sistemas WMS para logística de almacenes, que proporcionan visibilidad del stock en tiempo real.
¿Cuál es la diferencia entre JIT y JIC?
La diferencia entre el just-in-time (JIT) y el just-in-case (JIC) está en la estrategia de inventario. El JIT prioriza únicamente los materiales necesarios, mientras que el JIC conserva un stock de seguridad para minimizar el riesgo de quiebre de stock.
¿Cuál es la fórmula del ‘just-in-time’ para inventarios?
El just-in-time no se rige por una fórmula específica para gestionar el inventario. No obstante, algunas empresas que aplican esta estrategia se sirven del punto de pedido o reorder point (ROP) para determinar cuándo debe iniciarse el reabastecimiento de un artículo. Este cálculo ayuda a mantener un nivel de inventario ajustado y a reducir el riesgo de quiebres de stock, siempre que se combine con un pronóstico confiable de la demanda y una correcta coordinación del abastecimiento.