8 buenas prácticas para lograr un almacén sostenible

03 diciembre 2021

Un almacén sostenible es aquel con un bajo impacto medioambiental gracias a distintas técnicas y estrategias destinadas a disminuir la producción de residuos y el consumo energético. Estas instalaciones forman parte del marco de la logística ambiental, cuya finalidad es frenar la huella de carbono que generan las operativas logísticas y hacer un uso racional de los suministros.

Veamos ocho prácticas que pueden aplicar las empresas para desacelerar el impacto medioambiental de sus actividades logísticas y conseguir un almacén sostenible:

1. Eficiencia energética

Para maximizar la eficiencia energética, las empresas pueden aprovechar la luz natural y servirse de la iluminación de bajo consumo (un recurso habitual son los tragaluces, los paneles solares o los sensores). También se pueden implementar sistemas de gestión energética que hagan un uso eficaz de la energía, por ejemplo, apagando las máquinas cuando estén inoperativas. Con estas soluciones, las compañías buscan rebajar la dependencia de combustibles fósiles, así como las emisiones de carbono.

2. Sistemas de almacenaje automáticos

La automatización es una tendencia al alza. Según el MHI Annual Industry Report en 2021, a consecuencia de la pandemia del coronavirus, el 43% de las empresas encuestadas asegura que ha gastado entre 5 y 10 millones de dólares en robótica y automatización, mientras que el 53% afirma que se plantea aumentar sustancialmente su inversión en este ámbito.

¿Por qué la automatización se asocia con sostenibilidad? Porque los equipos de manutención automáticos emiten menos gases contaminantes y ayudan a aliviar el tráfico de montacargas tradicionales con motores de combustión interna. Por otra parte, los almacenes automáticos pueden operar a oscuras (lo que se conoce como dark warehouses), reduciendo así la huella de carbono.

La automatización aporta un crecimiento significativo en la productividad y optimiza recursos en un almacén sostenible
La automatización aporta un crecimiento significativo en la productividad y optimiza recursos en un almacén sostenible

3. Climatización sostenible

La climatización implica un alto consumo energético, especialmente en cámaras de refrigeración y congelación. El objetivo es mantener los productos en buenas condiciones y, al mismo tiempo, minimizar el gasto energético.

La dificultad que tienen los almacenes a la hora de alcanzar una climatización eficiente se halla en su estructura. Por regla general, los almacenes son grandes naves industriales, con techos altos y múltiples aperturas al exterior donde se cuela el frío de la calle. ¿Cómo solucionarlo? Una opción es construir almacenes con materiales aislantes como paneles sándwich que eviten el traspaso de temperatura con el exterior.

4. Sistemas de almacenaje por compactación

Los sistemas de almacenamiento compacto pueden contribuir a lograr un almacén sostenible. Son soluciones de almacenaje que aprovechan la superficie disponible para dar cabida a un mayor número de productos. En las cámaras a temperatura controlada, las soluciones compactas disminuyen el consumo energético por estiba almacenada.

Dentro de los sistemas por compactación, se engloban varias soluciones con funciones y particularidades propias como las estanterías drive-in, las estanterías dinámicas, las estanterías push-back o el sistema Pallet Shuttle. La elección de una solución u otra dependerá de factores como el espacio disponible o el número de flujos requerido.

El Pallet Shuttle automático es un sistema por compactación que ofrece gran dinamismo en almacenes sostenibles
El Pallet Shuttle automático es un sistema por compactación que ofrece gran dinamismo en almacenes sostenibles

5. Reducir, reutilizar y reciclar

Según un estudio de la Comisión Europea, el volumen de residuos de envases de plástico aumentó un 24% entre 2009 y 2019. Teniendo en cuenta que la logística es una actividad que genera muchos desechos, en los almacenes sostenibles se lleva a cabo una recogida selectiva de los materiales utilizados en el día a día de un almacén.

La población está cada vez más concienciada de la importancia del reciclaje. De acuerdo con el estudio de la Comisión Europea antes mencionado, el reciclaje de residuos plásticos creció un 50% en diez años. En los almacenes sostenibles, reciclar los distintos tipos de embalaje resulta una actividad cada vez más común.

Asimismo, en un almacén pueden producirse otros desechos como papeles y vidrios. Separarlos, reciclarlos y reutilizarlos puede ayudar a minimizar el impacto medioambiental de la logística.

6. Acercar el almacén al cliente

Si los almacenes se sitúan cerca de los clientes, se necesita recurrir menos al transporte, por tanto, la contaminación es menor y se contribuye a una logística más sostenible.

La ubicación es crucial en el sector logístico. Una opción de almacén sostenible son los micro-fulfillment, es decir, plataformas logísticas de poco tamaño y, generalmente, muy próximas a las ciudades. De esta forma, se pueden recortar distancias en las expediciones.

La ubicación del almacén sostenible ayuda a contaminar menos y a entregar los pedidos con más prontitud
La ubicación del almacén sostenible ayuda a contaminar menos y a entregar los pedidos con más prontitud

7. Mantenimiento preventivo

Contar con un mantenimiento preventivo que evite posibles averías y facilite la toma de decisiones en el supuesto de que se produzca algún fallo puede ayudar a que su almacén sea sostenible.

Un estudio de la consultora MarketsAndMarkets pronostica que el mercado del mantenimiento preventivo crecerá un 25,2% entre 2020 y 2025. Según este informe, se trata de tecnología como la inteligencia artificial que, conjuntamente con los dispositivos IoT, puede proporcionar información real sobre el almacén. Con el mantenimiento preventivo, las compañías pueden adelantarse y prevenir fallos para mejorar la seguridad de sus instalaciones logísticas.

8. ‘Layout’ eficiente

Aprovechar la superficie de almacenaje disponible es básico para alcanzar el máximo rendimiento de las distintas operativas que tienen lugar en el almacén. Para que esto sea posible, el primer paso consiste en optimizar el layout del almacén e implantar el sistema de almacenaje idóneo que resuelva las necesidades.

Este proceso puede obtenerse de distintas formas, entre las que sobresale la utilización de un software simulador de almacén. Se trata de una representación virtual de un almacén que permite realizar multitud de pruebas a fin de analizar el rendimiento máximo de la instalación en situaciones como, por ejemplo, el incremento en el número de pedidos.

Al optimizar el almacén, se aprovecha el espacio y se agilizan las operativas
Al optimizar el almacén, se aprovecha el espacio y se agilizan las operativas

Almacén para un futuro sostenible

La preocupación por el medio ambiente es una tendencia al alza. Las empresas pueden lograr un almacén sostenible optimizando todas las operativas de la cadena de suministro. Con unas operativas del almacén eficientes, las compañías pueden prestar un servicio competente y con un mínimo impacto medioambiental.

En Mecalux, desarrollamos soluciones de almacenaje adaptadas a los requerimientos de empresas de todos los sectores. Contacta con nosotros para que te asesoremos; nuestras soluciones pueden ayudarte a optimizar tus operativas.